
La Superintendencia de Salud, Supersalud, emitió dos nuevas medidas preventivas para la Nueva EPS, que buscan proteger a sus afiliados y evitar acciones que pongan en riesgo su vida o la integridad física y el cuidado. También, el destino de los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
Al respecto, se destaca que, dentro de las dos medidas cautelares, la primera es una nueva orden al actual contralor designado para esta EPS: hacer seguimiento a las postulaciones para el giro de recursos a la red de prestadores y proveedores de servicios de salud de la Nueva EPS.
Igualmente, la segunda medida, es el seguimiento presencial y permanente al cumplimiento del plan de trabajo que la Supersalud ha definido para esta EPS, por parte del equipo técnico de la Delegatura de Aseguramiento del órgano de control y vigilancia.
De acuerdo con la Supersalud, medidas para las cuales, la EPS deberá garantizar, documentar y poner a disposición la información necesaria para que el contralor designado realice diversas validaciones sobre los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud postulados.
Además, para que emita concepto técnico, con base en los criterios de legalidad, oportunidad y destinación de los recursos, dejando constancia documentada de su análisis y recomendaciones frente a la viabilidad del giro.
Según el órgano de control y vigilancia, la medida de seguimiento especial se adopta con el propósito de verificar, en tiempo real, el cumplimiento efectivo de las acciones contenidas en el plan de trabajo aprobado por la Superintendencia.
“Advertimos a la Nueva EPS S.A. y a los prestadores o proveedores como sujetos vigilados por esta Superintendencia, que se hará estricta vigilancia al cumplimiento del régimen y de las condiciones impuestas para el giro de recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud – SGSSS, en aras de la prevención de prácticas no autorizadas”, sostuvo la Supersalud.
En tal sentido, el superintendente, Giovanny Rubiano García, dijo que “las EPS intervenidas tienen un agente interventor que es también un vigilado nuestro. Así que estamos atentos y vigilantes para que todos los actores, todos, cumplan a los usuarios afiliados al sistema de salud”.
Rubiano García enfatizó que “la situación calamitosa que viven los usuarios requiere soluciones estructurales porque sus causas son sistémicas. Por lo tanto, se requiere el fortalecimiento de un primer nivel de atención que sea resolutivo y del mayor control y seguimiento a los recursos del sistema”.
El funcionario reiteró, además, que “los gestores y demás actores del sistema deben entender que la demora, la negación de un servicio, la entrega incompleta e inoportuna de un medicamento y las barreras de cualquier índole que se impongan a la prestación de los servicios, ponen en riesgo la integridad y derecho a la salud de los ciudadanos”.
Finalmente, el superintendente puntualizó que “es importante que recuerden que pertenecen al Sistema General de Seguridad Social en Salud y como actores del mismo, adquieren responsabilidades frente al ejercicio de un derecho fundamental como es el derecho a la salud y su conexidad con el derecho a la vida”.

