Con el acompañamiento de la viceministra (e) de Fomento Regional y Poblaciones, Adriana Molano; el Jefe de Cooperación de la Unión Europea en Colombia, Alberto Menghini, realizó una visita a la Escuela Taller de Bogotá, con el objetivo de dar seguimiento al proceso de cooperación que desarrollan el Ministerio de Cultura, la Unión Europea y el Banco Interamericano de Desarrollo – BID, a través del Programa de Integración Socio Urbana de Migrantes en Ciudades Colombianas.
Esta iniciativa de alto impacto y sin precedentes en el país, busca promover la justicia social y el desarrollo económico con enfoque de género a través de la cultura.
“El respaldo de la Unión Europea para el desarrollo de este proyecto significa un apoyo a la construcción de una Paz Total, porque el programa de Escuelas Taller trabaja desde la cultura de paz, brindándole formación en oficios tradicionales a jóvenes migrantes y a jóvenes que vienen de experiencias difíciles y que necesitan una forma de encontrar la inserción laboral”, afirmó la viceministra (e) de Fomento regional y patrimonio. Adriana Molano.
Y agregó que: “En los oficios se plasma ese ser colombiano y esa manera de transmitir esa identidad. Es algo práctico que te permite plasmar un conocimiento en algo material que luego puedes también, vender, transmitir, enseñar. Los oficios le permiten a la gente no solo conocer su cultura sino también encontrar formas de vida desde los empleos. Para las y los jóvenes aprender un oficio representa no solo una forma de empleo sino una conexión con Colombia, con su propia identidad”.
El proyecto contempla una donación al Ministerio de Cultura de 27 mil millones de pesos por parte de la Unión Europea a través del BID, para financiar la entrega de 1.500 becas de formación en oficios tradicionales, la rehabilitación o construcción de las sedes de cinco Escuelas Taller y el fortalecimiento de 200 emprendimientos de aprendices y egresados.
Para el señor Menghini, “la formación que ofrecen las Escuelas Taller son una oportunidad de integración y cambio de vida para jóvenes migrantes y colombianos. Estos cursos en oficios como cocina, joyería, jardinería y carpintería son muy valiosos, porque les dota de una capacitación de calidad que hará más fácil su integración en empresas de esos sectores, y por qué no, ser emprendedores y generar su propio empleo. Por otro lado, intercambian conocimientos, talentos, tradiciones e historias con otros alumnos colombianos y venezolanos que los enriquecen mutuamente”.
Las voces de los becarios El Programa de Inclusión Socioeconómica en Barrios Receptores de Migrantes hace parte del eje estratégico de MinCultura Colombia en el planeta, que busca promover la agenda de cooperación internacional en torno a la cultura como fuente de integración, inclusión y paz, con enfoque de género. Gracias a esta iniciativa, la formación de 240 becarias y becarios en oficios tradicionales avanza en las Escuelas Taller de Tunja, Cali y Villa del Rosario.
Daniela Rojas, joven venezolana de 19 años y becaria del Programa de Cocinas Tradicionales resaltó que: “Esta beca para mí significa una oportunidad para lograr mis metas, para poder superarme como persona y para tener nuevos conocimientos de la cocina tradicional. Voy a aprender mucho sobre la cocina de los colombianos, de su sazón; su manera de cocinar, de hacer las cosas es algo totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados y me parece muy bien tener esos conocimientos. En un futuro me vería logrando mis metas, abriendo un restaurante, gracias a esta beca”.
“Quiero aprovechar esta oportunidad que me da la Escuela Taller Villa del Rosario, pues con la beca puedo capacitarme para abrirme espacio en el campo laboral. Mi misión y deseo es poder trabajar formalmente, ya que estamos en una ciudad o en un lugar donde la informalidad es constante. (…) Soy madre soltera y espero poder aplicar todo lo que yo pueda aprender en mi vida laboral, puesto que en la informalidad no encontramos lo que, en realidad, tenemos que saber a largo plazo”, afirmó Nemiseth Hernández, becaria colombiana del Programa de Jardinería de la Escuela Taller.
Por su parte, José Domingo Castillo, docente del Programa de Cocinas subrayó que: “el impacto positivo de esta formación es cambiar la forma de vivir, darles oportunidades de mejorar tanto personal como profesional y que haya una superación. Para uno como maestro es muy gratificante ver un grupo de alumnos que se superan y que de pronto lo superan a uno. Para mí es un gran honor trabajar y estar en este proceso porque es brindar un poco de mi conocimiento, es mirar cómo dos naciones se unen en una hermandad de artes y oficios”.
Los oficios tradicionales se constituyen en el eje central de esta apuesta gracias a su invaluable aporte en procesos de rehabilitación del tejido económico, social, natural y cultural de las comunidades y a sus altas posibilidades de inserción laboral.
“Esto es lo que se quiere con las Escuelas Taller de Jardinería, que estos muchachos emprendedores monten su propia unidad de producción. Para mí es realmente maravilloso que, aunque vengo de otra república, se vive una gran hermandad, sin que haya diferencias,” concluyó Jesús Alberto Avellaneda, docente del Programa de Jardinería Ornamental de las Escuelas Taller.
Las becas cubrirán la formación en oficios tradicionales como cocina tradicional, joyería artesanal, jardinería, ebanistería y construcción de viviendas a partir de técnicas ancestrales.
El Programa Nacional de Escuelas Taller – Herramientas de Paz de MinCultura es uno de los pilares de la Estrategia para la Salvaguardia de los Oficios Tradicionales de MinCultura, inscrita por la Unesco desde 2019 en el Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Existen 16 Escuelas Taller en Barichara, Cartagena, Quibdó, Mompox, Tumaco, entre otras.
Dentro de lao beneficiarios están población en condición de vulnerabilidad, jóvenes, madres y padres cabeza de familia, comunidades étnicas, firmantes del proceso de paz y personas migrantes, desde una perspectiva de género