
El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, le habló al país sobre la situación fiscal heredada: las finanzas públicas están en rojo, los ingresos del Estado no alcanzan para cubrir el pago de la deuda y el funcionamiento del gobierno, y la aparente normalidad económica en las calles es una burbuja sostenida por los billones del narcotráfico y la corrupción que circulan en el mercado informal.
“El gobierno pasado pasó del festín de millones a billones. Se robaron todo”, afirmó el mandatario, quien anunció que ha dado instrucciones al ministro de Hacienda para iniciar negociaciones con el Fondo Monetario Internacional en busca de una salida ordenada a la crisis heredada, con la garantía de que al frente del país hay un gobierno comprometido con la austeridad, la responsabilidad fiscal y cero tolerancia a la corrupción.
En materia de seguridad, el presidente presentó resultados que calificó de históricos: en el primer mes de gobierno: el secuestro se redujo en un 79 %, la extorsión en un 62 % y las masacres en un 58 %, comparados con agosto de 2025.
En Barranquilla, en trabajo articulado con el alcalde Alejandro Char, los homicidios cayeron un 64 % y la extorsión un 63 % en solo 30 días.
El presidente destacó, además, la Operación Iron en Cali, que desarticuló siete estructuras criminales con 85 capturas en el centro de la ciudad, y los operativos en Santa Marta que dejaron 23 capturas contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. A esto se suma la extradición de alias “Araña”, cabecilla de los Comandos de Frontera, firmada y ejecutada por el propio presidente.
“El que reclute a un menor va a encontrar un avión de la DEA Airlines sin tiquete de regreso”, advirtió De La Espriella.
El presidente también anunció avances concretos en salud y educación tras el terremoto del 10 de agosto: el 92 % de los más de 1,2 millones de estudiantes afectados ya retomó clases, y el plan de choque en salud ya opera con seguimiento paciente por paciente para atender a más de un millón de colombianos con medicamentos y procedimientos represados.
En el frente judicial, valoró la decisión del Consejo de Estado que decretó la muerte política del expresidente del Senado, Iván Name, y le pidió a la justicia que explorara mecanismos para que los investigados por la cadena de corrupción del gobierno anterior colaboren a cambio de beneficios penales.
“Los corruptos tienen que caer, tienen que pagar. Aquí está tu presidente, Colombia. Más dispuesto que nunca a darlo todo por reconstruir nuestro país”, enfatizó el jefe de Estado.


