
El Gobierno del Presidente Abelardo De La Espriella radicó, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Presupuesto General de la Nación 2027 (bautizado como Presupuesto de la Verdad), aforado en $635 billones, es decir, $59,3 billones más el presentado por la administración anterior.
El documento radicado ante la Secretaría General de Cámara de Representantes incluye el financiamiento de rubros de obligatorio cumplimiento que no habían sido considerados en el presupuesto anterior, razón por la que fue devuelto por el Legislativo.
La cartera explicó que los principales rubros que estaban desfinanciados, y que se incorporan en este nuevo Presupuesto General de la Nación, corresponden a necesidades sociales y compromisos financieros, entre ellos:
– $6,5 billones para el pago de pensiones
– $2 billones para el Sistema de Salud
– $4,5 billones para salarios de funcionarios públicos
– $0,7 billones para las universidades públicas
– $9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles.
Adicionalmente, la cartera de las finanzas públicas explicó que “el Presupuesto de la Verdad se incrementa en $37,4 billones por el servicio de la deuda derivado de la estrategia irresponsable de endeudamiento del gobierno pasado que acumuló vencimientos de deuda de corto plazo, cuyas tasas fueron más elevadas, y que no incorporó en sus cuentas.
De acuerdo con el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, “el Presupuesto de la Verdad hace un esfuerzo de austeridad en $17,5 billones, al reducir $2,8 billones en compras de bienes y servicios; $2,5 billones de inversión no prioritaria, y otros $12 billones de pesos en más de 250 líneas de gasto”.
Agregó el funcionario que el déficit fiscal, excluyendo los intereses en 2026, “no será de 2,1% del PIB que había anunciado el Gobierno anterior, sino de 4,4% del PIB, cifra que el Presidente De La Espriella espera reducir a 3,3% del PIB, para lo cual se expedirá en los próximos días un decreto de recorte y aplazamiento de gasto”.


