95 % de los adultos en Colombia ya tiene productos financieros; uso sigue siendo crítico en zonas rurales y entre mujeres

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Fuente: Banco Contactar. El desafío, advierten expertos, está en convertir la cobertura financiera en impacto social efectivo. Sin alfabetización digital, la inclusión sigue siendo parcial; con ella, se abren oportunidades reales para reducir desigualdades y fortalecer la economía local.

Aunque la inclusión financiera en Colombia muestra avances en cobertura, su uso efectivo aún es limitado en amplios territorios del país. La brecha se profundiza en zonas rurales y afecta especialmente a las mujeres, donde la falta de alfabetización digital sigue siendo uno de los principales obstáculos para aprovechar los servicios financieros disponibles.

“El contraste es evidente: más del 95 % de los adultos cuenta con al menos un producto financiero, pero el acceso real y el manejo adecuado de herramientas digitales siguen siendo deficientes en regiones con menor conectividad y formación tecnológica”, aseguró John F. Linares, presidente del Banco Contactar.

Además, el dirigente agregó que “esta situación limita la autonomía económica, dificulta la formalización y reduce el impacto de la digitalización financiera en poblaciones rurales y mujeres”.

Igualmente, especialistas del sector coinciden en que cerrar esta brecha no depende solo de ampliar la cobertura, sino de fortalecer capacidades digitales básicas, generar confianza en los canales tecnológicos y ofrecer acompañamiento adaptado a las realidades territoriales.

Un análisis reciente realizado por el Banco Contactar a 77.344 clientes permite dimensionar la magnitud del reto social en los territorios:

• 36,16 % de las personas caracterizadas se encuentra en alta vulnerabilidad

• 21,44 % vive en condiciones de pobreza nacional

“Este contexto exige soluciones financieras adaptadas a las realidades locales. La alfabetización financiera y digital, basada en aprendizaje práctico, presencia territorial y tecnologías accesibles, ya está demostrando su impacto en la inclusión de comunidades históricamente excluidas”, afirmó el presidente de la entidad.

La experiencia acumulada del Banco Contactar en estos procesos aporta lecciones clave para el sector: la inclusión financiera no se mide solo por el número de cuentas abiertas, sino por la capacidad real de las personas para usar los servicios de forma autónoma, informada y sostenible.

El desafío, advierten expertos, está en convertir la cobertura financiera en impacto social efectivo. Sin alfabetización digital, la inclusión sigue siendo parcial; con ella, se abren oportunidades reales para reducir desigualdades y fortalecer la economía local.

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