
Este mes de julio, Bogotá se conecta nuevamente con el campo gracias a la programación de más de 30 Mercados Campesinos que se llevarán a cabo en distintas localidades de la ciudad.
Esta iniciativa de la Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá impulsa la economía rural, promueve el comercio justo y permite que los consumidores compren productos frescos, de calidad y a precios justos, directamente de quienes los cultivan y transforman.
En esta oportunidad, cada jornada contará con la participación de unos 20 productores campesinos provenientes de la capital del país y municipios cercanos, que ofrecerán frutas, verduras, lácteos, café, pan artesanal, conservas, plantas y otros productos agroecológicos.
“Queremos invitar a todos los productores de la región central del país y transformadores de alimentos de Bogotá, para que se unan a nuestra marca, para registrarse consulten la página web www.mercadoscampesinos.gov.co” indica Carolina Chica, directora de Economía Rural y Abastecimiento Alimentario de la Secretaría de Desarrollo Económico.
Al respecto, se resalta que la programación de estos primeros quince días incluye mercados en las localidades de Teusaquillo, Chapinero, Fontibón, Barrios Unidos, Usaquén, Engativá, Suba, Puente Aranda, Rafael Uribe Uribe y Kennedy. También, en escenarios institucionales como el Jardín Botánico, la Secretaría de Salud, y la Fiscalía General de la Nación.
Durante julio, algunos de los Mercados Campesinos Bogotanos estarán en distintos puntos de la ciudad, así:
– El sábado 5 en la Plazoleta de la Calle 85 con 15.
– El domingo 6 en el Parque Urbanización en Cedritos.
– El sábado 12 en el barrio La Felicidad, en la Calle 18a con 77.
– El domingo 13 en dos ubicaciones: el barrio Ciudadela Colsubsidio y el parque Provenza en Lagos de Córdoba.
Finalmente, las autoridades distritales anunciaron que este domingo 6 de julio, en la Plazoleta Lourdes, se celebrará la gran “Papatón”: una jornada especial para promover el consumo de papa criolla, sabanera y pastusa a precios muy económicos. La meta es vender grandes volúmenes directamente del productor al consumidor, apoyando a las familias campesinas que cultivan este alimento fundamental en la mesa colombiana.

