
La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Jhenifer Mojica; y el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, coincidieron en señalar que se mantiene el acuerdo sobre la compra de tierras y de la posibilidad de generar también un esquema de integración del sector ganadero, para el arreglo del sistema silvopastoril y de ganadería sostenible.
Cabe señalar que este pronunciamiento se da luego de cumplirse la Mesa de Diálogo y Concertación sobre la Reforma Agraria, que tuvo el acompañamiento de la Comisión del Paz del Senado de las República.
Sobre el particular, la ministra manifestó que “la vía del diálogo nos va a permitir, con el acompañamiento de la Comisión y del mecanismo que tenemos de seguimiento, y que nunca se ha interrumpido, un proceso de dialogo y de construcción de consensos sobre los proyectos de decreto que estamos realizando”.
Igualmente, la funcionaria indicó que “esto sumado al hecho que estamos también generando diálogos con la SAC, con quienes ya reactivamos unos primeros escenarios, y con los distintos actores tanto en el Congreso de la República, como de la sociedad civil”.
Además, la ministra expresó que “hacemos un llamado a la comunidad nacional en general, a que podamos dirimir nuestras diferencias sobre esta agenda política tan importante, a partir del dialogo y del trabajo mancomunado por el proyecto de un mejor país, donde el agro se vuelva eje de desarrollo”.
Por su parte, José Félix Lafaurie fue enfático al manifestar que “Fedegán no es enemigo de los campesinos, por el contrario. 553 mil pequeños productores ganaderos son campesinos, muchos de ellos con tierra insuficiente. Por ello, desde el primer momento, cuando el Gobierno me invitó a firmar un gran acuerdo de tierras, no tuve reparo alguno. Por el contrario, he venido apoyando al Gobierno a lo largo de casi un año, para que ese propósito pueda salir adelante”.
De igual manera, el dirigente gremial subrayó en dos elementos que, según él, son claves: “Lo primero, que haya tierra para que los campesinos realmente puedan tener un título de propiedad. Y segundo, que puedan tener proyectos productivos, para que dignifiquen la condición de campesinos y puedan ser realmente motor del desarrollo en las diferentes regiones colombianas”.
Así mismo, señaló que “creo que con el apoyo que va a tener, la Comisión de Paz va a ser clave para poder concertar dos decretos que evidentemente han puesto en riego la propiedad privada. Eso lo vamos a discutir, de la misma manera como vamos a discutir el tema de las movilizaciones. Hoy, Colombia tiene un presupuesto de fondo, a través del planteamiento del Gobierno, como es firmar acuerdos de paz con diferentes grupos armados y obviamente, no vale la pena general mayor conflictividad en la tierra. Por el contrario, avanzar en un modelo de trabajo”.
De igual manera, Lafaurie se refirió a las brigadas solidarias, ratificando que “cuando los ganaderos hemos intentado, a través de las brigadas solidarias, apoyar a las autoridades o, al mismo tiempo, acompañar a los ganaderos que tiene una situación de dificultad, se ha hecho siempre bajo el presupuesto disuasivo. No hay ninguna posibilidad de que ganadero alguno acuda a una brigada con intención diferente a la de acompañar y ser solidario con el vecino”.
Además, el presidente de Fedegán se mostró confiado en que por lo menos una vez al mes se reúna la mesa establecida en el acuerdo de tierras, con el acompañamiento de la Comisión de Paz y Posconflicto, “de tal manera que podamos hacer un seguimiento permanente a las acciones de la Agencia Nacional de Tierras y de la Agencia de Desarrollo Rural”.
Finalmente, la ministra de Agricultura resaltó que “el mensaje del presidente Petro es que la apuesta de reforma agraria del Gobierno Nacional se basa en la compra voluntaria de tierras, que se hacen al avalúo comercial de las tierras. En ningún momento se ha cambiado, ese es el modelo que se ha decidido adoptar”.
Por ello, la funcionaria puntualizó que “se han dispuesto las capacidades en la Agencia Nacional de Tierras, en la SAE y en las distintas entidades que concurren en el proceso de compra de tierras, con el ánimo de generar un proceso de paz, de reforma agraria y de reactivación económica del agro, para poder ampliar el área de la producción y las capacidades de esta formación agrícola”.

